Falete, el Matador de Tala y La Pantera, la última gran tripleta del Espanyol


Sergio García, ‘Falete’, Christian Stuani ‘El matador de Tala’, y Felipe Caicedo ‘La Pantera, fueron las tres puntas de lanza del Espanyol en la temporada 2014-2015, la única en la que coincidieron y, casualmente, una de las mejores del conjunto catalán desde que se inauguró el RCDE Stadium hace ya más de una década.

Fuente: Twitter “El día Después” / El trío del Espanyol

Los delanteros son nómadas en busca de goles de los que vivir. Y saben que, por norma, la frecuencia de sus viajes dependerá siempre de la cantidad de goles que metan por temporada. Porque si meten pocos, la viabilidad de seguir viviendo en el mismo sitio se reduce. Pero si transforman muchos, la vida también les puede llevar a beber de otro río.

Seguramente, la segunda opción es la que llevó a uno de los grandes tríos del Espanyol a disolverse tras tan solo una campaña. Y es que Sergio García, Stuani y Caicedo no solo van a ser recordados como la mejor combinación ofensiva de los últimos diez años, sino, seguramente, como la mejor de mucho tiempo más.

El Espanyol pasa por el peor momento de su historia como local tras haber sumado un solo punto liguero de veintiun posibles en el RCDE Stadium. Y es que, por desgracia, una de las razones de peso por las que el club de Chen Yansheng está en crisis es la pérdida progresiva de la variedad goleadora que afecta desde 2016. Y realmente es una lástima, porque cinco años atrás Sergio, Christian y Felipe sumaron más de 40 goles y 15 asistencias entre Liga y Copa.

El primero en llegar, Sergio García

Tras pasar por el filial del Barça, Sergio marchó al Levante, al Zaragoza y al Betis, antes de llegar al arca perica en agosto de 2010. Con el fichaje de Osvaldo, el protagonismo de Iván Alonso, José Callejón y Rui Fonte y la presencia de hombres jóvenes como Thievy y Álvaro Vázquez, Sergio no lo tuvo fácil para hacerse un hueco en la zona de ataque perica y sumó 3 goles y 1 asistencia en 25 partidos de Liga.

Fuente: Getty Images / Sergio García en la 10-11 ante Diego López (Villareal).

Pero con la marcha de Osvaldo a la Roma en el verano de 2011, ‘Falete’ supo copar ese protagonismo que había dejado el argentino en ataque. También partieron Iván Alonso y José Callejón y con ellos, llegaron las cesiones de Vladimir Weiss y Philippe Coutinho y la segunda juventud del ‘Rifle’ Pandiani, aunque para ser suplente.

El de Bon Pastor cerró la temporada con siete goles y nueve asistencias entre Liga y Copa y solo hizo menos dianas que otra referencia en ataque, Kalu Uche, que se había incorporado al equipo en invierno procediente del Neuchatel Xamax suizo.

Dos años después, se suma Stuani

Christian Stuani llegó libre en verano de 2012 tras varias cesiones en España, (Albacete, Levante y Racing) por parte de su club de origen, el Reggina italiano. El uruguayo, en su primer año, empezó a tener minutos con regularidad junto a Sergio García, ya en su tercera campaña como perico.

La vuelta de Weiss y Coutinho a Manchester City e Inter, las bajas de Kalu Uche y Walter Pandiani y la cesión de Thievy a Las Palmas sumada a la irregularidad de Rui Fonte, facilitaron la adaptación del ‘Matador de Tala’ en el once de Pochettino. Un Mauricio que, tras más de tres años al mando del equipo, fue destituido en noviembre tras cosechar tan solo 9 puntos en las 13 primeras jornadas de liga.

Su sustituto fue Javier ‘El Vasco’ Aguirre, que no dudó en empezar a darle protagonismo en la punta de lanza al duo formado por Falete y Stuani. Al final, el equipo se salvó con 44 unidades y entre las dos competiciones nacionales, los dos arietes sumaron catorce goles y nueve asistencias.

Fuente: elmundo.es / Celebración colectiva de un gol de 'Falete'

Con la ayuda de Joan Verdú, máximo goleador del equipo, Wakaso, Longo e incluso Simao, estos tres últimos incorporaciones estivales, el equipo salvó la temporada y empezó a apoyarse en los que iban a convertirse en pilares fundamentales en ataque durante las próximas dos campañas.

La 13/14, un pasito más

El equipó se reforzó arriba pero para nada lo hizo con piezas que pudieran ser claves de forma permanente. Llegaron Pizzi, Torje, Manu Lanzarote y Jhon Córdoba pero tan solo el primero podía tener los galones suficientes como para desbancar a la dupla que se estaba convirtiendo en algo vital para los blanquiazules.

A los flojos fichajes hubo que añadirles la bajas de Joan Verdú, que fichó por un Betis que descendió como colista, Wakaso, que hizo las maletas para irse al Rubin Kazan ruso y Thievy, que no convenció lo suficiente en Las Palmas y se marchó al West Brom.

Sergio García y Christian Stuani se vieron obligados a tirar del carro de un equipo que sumó 42 unidades, solo 3 más que el Osasuna, 18º clasificado y descendido. La situación del club ya llevaba siendo delicada dos temporadas y tanto el de Bon Pastor como el internacional charrúa, fueron capaces de adoptar ese rol que les etiquetaba como referencias de ataque en el 4-4-2.

Fuente: Deporte y Ocio / Stuani y Sergio García, referentes en la 2013-2014

Al final, Sergio cerró la campaña con números de líder; 12 goles y 9 asistencias que, sumados a las 7 dianas y 5 pases de gol de Stuani, empezaban a dar muestras de lo necesaria que era su combinación en ataque.

Al final de la temporada, Javier Aguirre fue cesado para dar paso a un ex jugador perico, Sergio González, a su vez el encargado de hacer funcionar el engranaje de la tripleta.

14/15, la llegada de ‘La pantera’

La temporada para el recuerdo. Llegaron libres Caicedo de el Al-Jazira, Cañas del Swansea y Salva Sevilla del Betis. Del Zaragoza, Álvaro González para ser una pieza indiscutible en el eje defensivo y Paco Montañés. Y sin olvidarse de Lucas Vázquez, que la rompió en su primera temporada en La Liga.

Jhon Córdoba, Pizzi y Torje no tuvieron continuidad en el equipo y, la directiva perica, solo se reforzó con Felipe Caicedo aunque también le hizo ficha del primer equipo a Mamadou Sylla. Solo con las ventas de Eric Bailly al Manchester United y de David López al Nápoles, el Espanyol ingresó ocho millones más de los que gastó y es que tan solo Álvaro González y Montañés no llegaron a coste cero.

FUENTE: Diario La Grada / Caicedo y Sergio, un duo que duró un año

Todo hacía pensar que iba a ser una temporada más con la misma sintonía. Sin poder reforzarse todo lo que se hubiera querido por necesidades económicas, pero con la duda de qué sería capaz de hacer un ex perico como Sergio González con un equipo en dificultades.

Pues bien, el Espanyol sorprendió y vaya si lo hizo. La tripleta de ataque lo jugó prácticamente todo en un 4-4-2 que les iba como anillo al dedo para rotar y contar con el comodín de Mamadou.

Sin ir más lejos, Stuani jugó 45 partidos aquella campaña, Caicedo 42 y Sergio García 41. Eso incluye, para hacernos una idea general de la importancia de los tres hombres, todos y cada uno de los partidos de liga y unos cuantos de copa. Normalmente era Sergio García el fijo en ataque y Stuani y Caicedo los que se partían la otra vacante. De hecho, Sergio acabó sumando casi 1000 minutos más que sus dos compañeros, ya que Stuani y Caicedo no solían jugar juntos.

El Espanyol de Sergio González consiguió meterse en el TOP10 de la Liga con 49 unidades, aventajando al descenso en catorce más. Además, estuvo a nada de ser finalista en la Copa del Rey tras hacer un gran partido en la ida de las semifinales en San Mamés, pero una primera parte desastrosa en Cornellà les dejó fuera en lo que fue una de las mejores entradas que ha vivido el RCDE Stadium hasta día de hoy.

Una muy buena temporada que no hubiese sido posible sin los números de los tres delanteros. Y es que sin ir más lejos, entre Sergio García, Stuani y Caicedo hicieron 35 de los 47 goles de los pericos en liga. Y es más, si se suman los datos de Copa, Stuani y Sergio García hicieron 15 goles cada uno y Caicedo 12. Es decir, 42 goles entre los tres. Números espectaculares para un equipo que necesitaba precisamente eso, gol. Y que ahora, lo echa de menos.

La disolución del tridente

Tras cinco temporadas al pie del cañón en Cornellà de Llobregat, Sergio García decidió dar un paso al lado y marcharse al Al Rayyan qatarí y, Christian Stuani, fichó por el Middlesbrough inglés a cambio de 4 millones de euros.

Sólo quedó el bueno de Felipao que, gracias a las llegadas de Gerard Moreno, Hernan Pérez y Marco Asensio, las dos primeras procedentes del Villareal, conseguiría volver a salvar la campaña. Eso sí, de nuevo con bailes en las banquetas. Sergio González no llegó a comerse las uvas y, Constantin Galca, su sustituto, no pasó de mayo.

El año 'x' en el sitio 'y'

No hay duda de que lo que pasó entre 2010 y 2014 fue una especie de preparación de lo que nos iba a ofrecer la 14-15. Y de que lo que vino después, fueron las consecuencias de haber tocado techo gracias a tres delanteros que se complementaron como nadie más ha hecho en los últimos diez años.

Pero como se suele decir, fue bonito mientras duró. Y lo fue hasta que el camino de los tres se separó. Y hasta que Sergio González se vio fuera de aquel bonito proyecto que no tuvo continuidad. Y, en definitiva, hasta que los delanteros volvieron a ser víctimas del nomadismo. Porque los goles no duran para siempre.

A los demás, siempre nos quedará la memoria, que también viaja, pero siempre se queda. Porque no depende de ninguna frecuencia ni de ninguna cantidad. Y ahí reside la clave, en los recuerdos. O lo que es lo mismo, en convertir el nomadismo en algo eterno.

#SergioGarcía #ChristianStuani #FelipeCaicedo #RCDEspanyol

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