"El fútbol debe ser una arma más para que la gente luche contra el fascismo"

Actualizado: 30 de dic de 2019


El Narcís Sala siempre es un lugar especial. Un lugar dónde se descubren cosas. Hasta en un entreno puedes descubrir un extremo desconocido que conduce con la cabeza erguida o un delantero referencia que además es móvil. En el templo del Sant Andreu siempre estás a tiempo de descubrir algo nuevo, incluso que el fútbol es un arma capaz de erradicar males endemicos como el fascismo o el racismo.

Fuente: Judit Andreu / Ton Alcover celebrando un gol en el Narcís Sala

Cuando miras la plantilla del Sant Andreu ejercitarse, se te va la mirada a uno que siempre está en el medio. Moviendo el balón como nadie lo hace en su equipo y organizandolo todo. Pocos tienen la jerarquía de Ton Alcover a la hora de saltar al césped, ni la capacidad de hacer que una charla con él te haga abrir los ojos y volver a tener esperanza en el fútbol como herramienta para cambiarlo todo. Después de ese entreno, no podíamos esperarnos que ese jugador que roza la treintena, nos fuera a explicar la historia de un niño que se paso 7 años fuera de casa, en la Masía, que ha debutado en 2ª A y que antes de colgar las botas, quiere ascender al Sant Andreu de nuevo a 2ªB.

ACTUALIDAD

- ¿Cómo está el equipo? ¿Cómo ha empezado esta nueva temporada? La verdad es que hemos empezado un poco irregulares. Sobre todo lo que veníamos llevando estos tres años desde que está Mikel es una regularidad constante, pero este curso no acabamos de coger la linea esta que nos daría el estar en Playoff bien, sin sufrir, pero bueno, creo que este año estará arriba el que falle menos. No será como otros años donde ha habido dos o tres equipos que han despuntado mucho. Ya os digo, el que menos falle será el que esté allí.

- ¿Los objetivos de este año están claros, no? Imaginamos que queréis hacer lo de cada año: Playoff y intentar conseguir el ascenso.

Llevamos ya dos o tres años buscando este objetivo y cada temporada tienes que ir a buscar aún más. La gente, quieras o no, se está impacientando. Es un club que te exige mucho porque al final es el Sant Andreu. Para el San Andreu, la gente y todo lo que se mueve, es inviable estar en Tercera y bueno, este año, ya te digo, nos está costando un poquito por la regularidad ésta pero esperamos subir de una vez por todas.

- ¿Crees que influye de alguna manera que la temporada pasada se hiciese una segunda vuelta genial y os quedárais a las puertas del Playoff? ¿Fue como una manera de venirse abajo y de verse obligado a volver a empezar de nuevo?

Nosotros nos lo hemos intentado coger del revés. Si hicimos la segunda vuelta que hicimos estando la liga como estaba, queríamos empezar con la misma confianza con la que nos tomamos la segunda vuelta, sobre todo porque también veníamos de ganar la Copa Cataluña, las dos copas, e hicimos una parte de temporada impresionante. Pero bueno, no nos fue suficiente.

Ya hemos visto que hacer una muy buena segunda vuelta no da y en eso estamos, en intentar cambiar esta situación, sobre todo en la de las últimas semanas que llevábamos dos derrotas e intentar estar donde tenemos que estar en la primera vuelta para que a la segunda no nos resulte tan difícil.

- ¿Cómo ha quedado el equipo a nivel de altas y bajas y cómo ha quedado este baile en las porterias que habéis sufrido?

Por el tema del equipo yo creo que está aún más compensado y es mejor que el del año pasado. Quizás no tenemos tantos nombres pero hay mucha gente que puede jugar en muchos lugares y que por tanto puede entrar en el once tranquilamente. Respecto a la portería pues bien, Segovia ha hecho unos años increíbles aquí en San Andreu y ahora por cuestiones laborales lo ha tenido que dejar y nada, ha venido un portero que no hace falta que explicamos quién es, lleva casi 300 partidos en 2ª B , y con el curriculum que tiene y los equipos donde ha jugado yo creo que no se notará la baja.

- ¿Cómo se nota la marcha de Kuku?

Ahora mismo tenemos a Elhadji y a Ferran Brugue (cedido por el Espanyol). El primero lleva cinco goles. El Sant Andreu siempre ha tenido buenos delanteros. Antes de Kuku había Sekou Gassama que ahora está en 2ª y marcando. Siempre hemos tenido buenos delanteros así que espero que este año también sea así y que lleguen enchufados a la segunda vuelta, que es dónde todo se decide.

- Antes, al veros entrenar, nos han ido surgiendo preguntas. Hemos visto un chico joven jugando de mediapunta y no sabemos quién es. Háblanos un poco de él.

Sergi. Viene del Barça B. Es un chaval que es diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en 2ª B. Normalmente está en la banda, también puede jugar de mediapunta pero es extremo extremo. De encarar, de buscar siempre el uno contra uno. Ahora mismo en 3ª y 2ª B, cuesta mucho de ver y de encontrar esto.

- ¿Cómo funciona la selección catalana? Explícanos un poco en qué consiste en estas categorias.

La semana pasada fuimos cuatro con la selección. Josu, por ejemplo, jugó todo el partido porque estaba sancionado de cara al domingo, y Sergi, Noguera y yo jugamos media parte. Hasta ahora habían hecho preselecciones, convocaban siempre 22 jugadores para hacer dos equipos diferentes en cada mitad de los partidos, y ahora, en el puente de diciembre vamos a jugar la primera fase del Campeonato de España por comunidades y vamos a Mérida cuatro días. Si nos clasificamos pasamos a la segunda fase, previa a la final. Quién gana aquí, en España, se va a jugar a Europa.

Fuente: FCF / Ton en el último amistoso de la selección catalana ante el Badalona

- Has renovado por dos temporadas más. Tu intención es quedarte aquí, ¿no?

Sí, yo siempre digo que esto es como mi casa y que hasta que ellos quieran o hasta que vea que puedo dar el 100% a mí me gustaría estar aquí.

TRAYECTORIA

- ¿Cómo recuerdas tu debut en 2a A con el Nàstic?

La verdad es que si me preguntas con qué momento del fútbol me quedo es el debut en el fútbol profesional, que es cuando te sientes futbolista de verdad. Bueno, bien, habíamos terminado la liga juvenil, quedaban dos jornadas de 2ª división y me hicieron ir a entrenar con ellos. La última de ellas se lesionó un jugador y tuve la suerte de que me llamara César Ferrando, que era el entrenador en ese momento, y nada, la verdad es que me quedé muy sorprendido porque ese año el Nàstic era una auténtica barbaridad. Hacía poco que había bajado de Primera División y había jugadores muy buenos y un presupuesto de locos. Me hicieron debutar veinte minutos y la verdad que muy contento. Había gente como Jordi Alba, Curro Torres, Campano, José Mari, Moisés, Mario Givanel ...

Fuente: Ton Alcover / Debut de Ton con el Nàstic en Ipurúa

- ¿Qué recuerdas de aquellos primeros entrenamientos con ese pedazo de vestuario?

Pues nada, me quedaba sorprendido porque la gente fue super cercana. De hecho, los que daban más respecto fueron los que me acogieron más rápido. Era un vestuario super sano. Siempre existe el típico veterano pero tanto a Sergio Juste como yo, los dos que subimos, nos ayudaron una barbaridad.

- Te vas a la Pobla de Mafumet, que es como un filial del Nàstic, y luego ruedas por 2ª B (Sporting Mahonés, Llagostera y Ontinyent). ¿Qué objetivo tenías para tu carrera en aquellos momentos? ¿Creías que la 2ª B era tu techo? Hombre, me fui a 2ª B porque al club llegó un entrenador al que gusté y me quería en 2ª B. El club también mostraba interés y mi representante me buscó cosas. La opción que vimos más coherente y donde podía jugar más y tener minutos con regularidad era el Sporting Mahonés y hacia allí fuimos. La putada fue que en diciembre el club se disolvió porque nos dejaron de pagar desde el minuto 1, de hecho, el primer mes ya nos pagaron sólo la mitad del sueldo y nos avisaron de que no había más. Terminé la temporada en el Llagostera y hicimos una campaña increíble. Nos quedamos a un punto de hacer el Playoff a 2ª B gracias a una segunda vuelta espectacular.

- Estuviste a las órdenes de Oriol Alsina. Explícanos un poquito cómo es este míster que lleva 20 años vinculado al primer equipo.

Pues mira, Oriol Alsina si quieres que te lo defina en una palabra es ganador. Es una pasada. Tiene un don para ganar y para acertar las cosas. Tiene algo que hay mucha gente que no tiene. Y aquí está, en una ciudad de 7.000 habitantes que ha pisado el fútbol profesional. Es una barbaridad.

- ¿En el Ontinyent también estuviste cedido o te ficharon?

Estoy allí un añito cedido. Tuve un entrenador muy peculiar que era John Clarkson, un escocés que compró el club ese año. Fue una temporada un poco complicada con este tema pero bueno, al final acabé jugando minutos que es lo que interesaba.

Fuente: Ton Alcover / El capitán del Sant Andreu durante su etapa en el Ontinyent

- ¿Cómo fue eso de vivir tan lejos de casa durante dos temporadas siendo tan joven?

La verdad es que el tema este de vivir lejos lo tuve desde muy pequeño. A los diez años ya hice las maletas para venir aquí a Barcelona y estar en la Masía durante siete años. Por lo tanto, todo este tema no me supuso nada. También tuve la suerte de que me acompañó mi esposa y eso también te lo cambia todo. Me ha acompañado en todas partes donde he ido a jugar y claro, es mucho más fácil ir con alguien al lado a la hora de buscar piso y a la hora de todo.

- ¿Qué recuerdas de la Masia? ¿Qué ambiente se respira en un sitio así?

En la Masía llegué en Alevín B. Estuve un mes en el Espanyol haciendo torneos y todo. Me vio el Barça y me fichó. Me venían a buscar a Tarragona en taxi durante los dos primeros años y me subían y me bajaban cada día a entrenar. Sinceramente era una paliza. Y bien, a partir de cuando ya tuve la edad, entré en la Masia, a la antigua, de hecho el último año que estuve fue el último de la antigua. Allí coincides con todos. Vas a la escuela con todos. Mi época era la de Bojan, Iago, Fran Mérida y la anterior la de Thiago, Montoya, Marc Bartra ... Cuando hice Primero de ESO coincidí también con la de Cesc Fàbregas, Piqué, Messi y todos estos.

- ¿Cómo es la presión para un chico que está lejos de casa y que tiene que convivir con gente desconocida?

Hay gente que lo gestiona mejor o peor. Ha habido casos en que a los dos meses ya se han vuelto a casa porque no han aguantado esta situación tan desarraigada a lo que es tu casa. Cuesta, cuesta al principio sobre todo. Después ya haces una familia. Allí catalanes había muy pocos y nos juntábamos todos. Hicimos un grupo muy bonito.

- Te relacionas sólo con tus compañeros de equipo. Vas a estudiar, vas a entrenar...Al final, limitas mucho tu entorno a nivel social, ¿no?

Antes cuando estábamos en la Masía era diferente porque íbamos a un cole que hay arriba, por la zona alta, e íbamos por las mañanas sólo durante cuatro horas. Comíamos, hacíamos siesta, teníamos repaso e íbamos a entrenar. Ahora las clases se hacen dentro de la Masía y la relación es cero, sólo con los compañeros. Este tema antes, cuando estuve yo, realmente estaba bien.

- Hoy en día, después de más de diez años, ¿con qué te quedas? ¿Qué guardas de tu etapa allí?

Son momentos y gente. Estar en la Masía, las comidas, los cumpleaños, cosas que en otro lugar no valorarías, pero que sí haces al estar allí porque estás solo y sólo tienes al resto de compañeros que realmente se encuentran como tú. No tienes a la familia y lo valoras todo muy diferente. El hecho de irse de casa y aprender a hacer mil cosas que en casa no harías fue muy importante.

- ¿Cuándo se cierra etapa y por qué?

Cuando estoy en etapa cadete el Barça es sincero conmigo y me dice que no tendré minutos. Claro, cada año llegan los mejores de toda España y de toda Europa y al final si no eres el mejor no juegas. Me propusieron una cesión a la UE Cornellà y hice allí la última temporada cadete y los dos años de juvenil. Estuve cedido hasta que terminó el contrato y me fui hacia el Nàstic.

- Volvemos a tu etapa posterior al Ontinyent. Aquel es el último año que tienes relación contractual con el Nàstic y llegas al Sant Andreu ya desvinculado por primera vez. ¿Cómo llegastes al club? ¿Qué te encuentras en tu primera etapa?

El club venía de hacer tres o cuatro años muy buenos. Después llegó la marcha de Gaspar y baja el presupuesto. Los directivos, cuando llego yo, ya eran otros. Pero ya os digo, desde el primer momento que llegué aquí, me han tratado siempre de forma increíble, me han hecho sentir uno más, no sólo en el club, sino también en el barrio. He vivido siempre aquí. Bueno, el primer año que llegué fue un poco a ciegas pero el segundo ya me cogí un piso aquí. Y ahora ya desde hace un año estoy de compra y me quedo definitivamente en el barrio. Con eso te lo digo todo. A toda la familia le han tratado siempre increíble.

- ¿Te sientes como un vecino más de Sant Andreu?

Sí, ahora ya sí. Como os digo, con el piso aquí ... Tuve mucha suerte con amigos de toda la vida que conocían a gente de aquí y que me ayudaron mucho a juntarse con todo esto.

- Llega un momento, después de dos temporadas, en el que te vas a Hospitalet, también para jugar en 2ª B. ¿Qué pasa? ¿Por qué os desvinculáis Sant Andreu y tu?

Por qué es el año que se baja a 3ª división, es el año de Dinorah. Todo el verano entre el cambio de Dinora y el préstamo está todo parado y cuando no sabes qué pasará y tampoco tienes contacto con todo el asunto, nos buscamos una salida. En teoría debería haber ido a Galicia al Racing de Ferrol y a última hora salió la opción de Hospitalet. Además, la mujer se quedó embarazada y decidimos quedarnos en Barcelona.

- ¿En qué se diferencian dos equipos como Sant Andreu y Hospitalet? Dos históricos que han estado en 2ª B, con grandes estadios, y cierta potencia aquí en Cataluña...

Pues mira, sólo con esto te lo diré todo. Me garantizan la continuidad en L'Hospitalet para seguir el año siguiente en 2ª B y dije que no, que quería volver aquí. Es un club que tiene poca gente y en el que te encuentras muy solo. No hay humo, no hay gente. Los días en los que te juegas algo hay 300 personas. Es un club que no transmite. No tienes presión. Y yo buscaba otra cosa. Ahora, llevamos cuatro años ya donde la gente que estuvo durante la Dinorah todavía aguanta. A día de hoy todavía está Llamas, Carroza ... Y la verdad es que nos gustaría dejar el San Andrés donde lo cogimos, en 2ª B. Esta es nuestra espinita clavada.

- Después de tan solo una temporada, vuelves al Sant Andreu. Estaba todo muy reciente. ¿La predisposición de ambas partes fue la de reencontrarse? ¿Cómo fueron esas conversaciones?

Pues fue una llamada de Mikel en verano para preguntarnos qué tal estábamos. No era ni por querer firmar ni por nada por el estilo. Yo estaba esperando porque estaban lejos, en 2ª B y en el Norte concretamente, pero la mujer tenía un trabajo aquí y si no nos compensaban económicamente pues no quería irme fuera otra vez. Y encima con un niño la situación te cambia. Buscamos algo por aquí y bien, hablando y hablando con Mikel empezó con la broma y mira, al final terminamos firmando aquí. Super contento porque era lo que quería. Quería volver al San Andreu, a un club donde estaba a gusto y donde me sentía querido. Desde el primer momento nos pusimos de acuerdo. No tardamos nada.

- ¿Las condiciones que te ofrecen en este segundo contrato mejoran las que te encuentras en tu primera etapa? No porque claro el año de la Dinorah los contratos eran de otro nivel y al bajar, estar en Tercera y no tener una inversora detrás que no pusiera tanto dinero, el presupuesto bajó. Yo nunca me he quejado del sueldo. Siempre me conformo con lo que firmo y siempre he dado las gracias al club para hacer el esfuerzo de que yo estuviera aquí.

- ¿Qué pasó con Dinorah? Llegó y lo profesionalizó todo una barbaridad. Hizo proyecto para subir a 2ª A pero salió muy mal porque terminamos bajando a 3ª división. Y bueno, al ver que todo esto no había salido bien plegó después de tan solo un año. Fue para intentar el ascenso y salió del revés. Hizo un equipazo con una inversión brutal, llevando jugadores muy buenos de categoría y ya te digo, fue un desastre.

MIKEL Y EL EQUIPO

- Hablemos del jefe, de Mikel Azparren. Esta es su cuarta temporada aquí y su tónica es la regularidad. ¿Cual es su sello en el equipo? ¿Qué le hace especial?

Mikel es un jugador que ... ¡aiii un jugador! Es un entrenador (claro, ¡yo también lo tuve como compañero!) que dio la regularidad y la estabilidad en este equipo cuando más lo necesitaba el club. Mikel se caracterizó por llevar equipos que encajan muy poco. Si te fijas, el año pasado fuimos el equipo menos goleado. No estuvimos ni primeros ni segundos pero hemos sido los menos goleados de la categoría. Creo que este año el problema está ahí, que encajamos más de lo que deberíamos. Sabemos que sin encajar mínimo tienes un empate y que sólo que marques uno ya ganas. Yo creo que éste está siendo el handicap de esta temporada.

- Explicanos como es esto de haber jugado con tu entrenador. ¿Cómo es compartir vestuario con él? Ya lo veias como un futuro entrenador cuando estaba dando los últimos coletazos de su carrera? ¿Cómo cambia la relación?

Pues no se, cuando estábamos terminando el año de la Dinorah, él ya se estaba sacando el tercer grado de entrenador y ya entrenaba de hecho aquí en el fútbol base. Nos separamos, yo me fui hacia Hospitalet y cuando regresé, él ya estaba en el Primer Equipo pero como entrenador de porteros. Y al año siguiente ya le dieron el equipo. Y claro, debes tener un cambio de actitud totalmente. Se acabaron las bromas y muchas otras cosas que en el vestuario tenías pero con este nuevo rol ya no.

- ¿Cuál es la relación con Mikel Azparren?

Está claro que el primer año de entrenador de Mikel costó. Nos cuesta a nosotros porque lo teníamos como compañero y le cuesta a Mikel porque cambiaba de trabajo y era su primer año como entrenador. Eso sí, desde un primer momento ha sido muy cercano con nosotros. Parece ser que en las ruedas de prensa es muy serio pero cuando te llevas de cerca con él es mucho más de la broma. No ha habido ningún problema ni ha buscado nunca ningún conflicto.

- ¿En qué momento se confía plenamente en alguien que, pese a ser compañero vuestro, debuta como entrenador en un gran club como es este y encima en 3a división?

Tenemos un apoyo por parte del presidente y de la directiva muy grande y siempre la hemos tenido como grupo. También pienso que él ha tenido la suerte de encontrarse un grupo que siempre ha ido a muerte todo junto. Cuando algún jugador llega al Sant Andreu la gente más veterana se encarga de tirar del carro y de explicar lo que significa este club, lo que es este vestuario y los objetivos y la línea a seguir. Ha habido muchos años que en diciembre hemos tenido ya cuatro o cinco bajas porque no han seguido la línea. Y no ha sido necesario que los echara el club ni nada. O los hemos apartado nosotros en el vestuario o se han apartado ellos viendo que esto no estaba hecho para ellos. Y eso es lo que ha ayudado también al Mikel conseguir esta continuidad.

- ¿Este año el objetivo vuelve a subir a 2ª B o a hacer Playoff como mínimo? ¿A día de hoy crees que esta vez sí se puede conseguir?

Yo te digo que sí. Llevamos una dinámica un poco irregular pero estamos a dos puntos del segundo y a siete del primero. El año pasado estábamos a 21 puntos de Playoff antes de empezar la segunda vuelta. Era una locura. El objetivo que nos marcamos este año era quedar primeros. No nos escondimos, lo dijimos desde un principio. Y creo que todavía estamos a tiempo y de sobra si todos vamos a una y revertimos la situación. Si cogemos regularidad, se puede revertir.

- Queríamos preguntarte por dos partidos. Cuando estáis en tan buena dinámica llegan dos partidos en el momento clave. Sabes por dónde vamos. El primero no es en casa. Es fuera. Y es en el Feliu y Codina Visitábais a un equipo que llegaban como aviones haciendo una temporada espectacular que no se esperaba nadie pero vosotros erais un candidato más serio a los Playoff.

Ese día sabíamos que ganando, el playoff dependía de nosotros mismos. Creo que hicimos una primera parte increíble porque ellos no habían perdido ningún partido en casa ni encajado más de 2 goles en un partido. Nos pusimos 1-2 y al principio de la segunda parte 1-3. Aquí, nos tiramos atrás, no sé si nos entró el miedo ... Nos sacamos el balón de encima y nos quedamos con 10. Entonces nos tiramos más atrás todavía y no somos un equipo para hacerlo aunque defendemos bien. Entre esto y que el Horta es un equipo que con el balón te hace mucho daño ... Pasamos de ir ganando 1-3 a poder perder 4-3 en la última jugada del partido. Este partido fue el que nos marcó el no estar en Playoff. Al final, las caras en el vestuario fueron un drama, veníamos de saludar a la gente de la grada, que todavía nos estaban animando y que lo veían a tocar. Sinceramente, ese día cayeron muchas lágrimas y a mí, personalmente, también me tocó mucho.

- Y el derby contra el Europa. En casa, la afición desatada y el rival sin jugarse nada. ¿Fue ese el partido de la esperanza? ¿Cómo lo vivisteis?

Ese día ya fue diferente. Queríamos ganar, ya no para estar en Playoff, que era muy difícil, sino para darle la alegría a nuestra gente y al vestuario mismo, después de la segunda vuelta que habíamos hecho. Además, llevábamos 7 empates seguidos contra el Europa y queríamos ganar en casa, con el campo casi lleno. Al final, tuvimos ocasiones, creo que fuimos mejores que ellos, pero nos persigue la 'maldición del Europa'.

- ¿Cómo se viven las rivalidades futbolísticas en Barcelona? Con el Europa no deja de ser un derbi, la gente espera que ganes. El vestuario sabe que son 3 puntos más pero por respeto a la gente le intentas dar un plus más. Últimamente, te diría que hay más rivalidad y más ganas de ganarles con el Horta que con el Europa. Al final nos hemos estado jugando más cosas con Horta que con Europa, aunque la rivalidad de toda la vida es con los escapulados. Cuando sale el calendario en verano lo primero que miras es cuando se juega contra el Europa. No sólo nosotros, sino la gente del barrio. Yo ahora mismo le tengo más ganas al Horta que en la Europa.

- ¿Este año los ves como posibles rivales a entrar en la zona de playoff?

Los dos son candidatos, sobre todo el Horta, aunque el Europa este año ha hecho un equipo que me gusta mucho y creo que han dado con la tecla en la manera de jugar y la manera de hacer y así están, solo un punto por debajo ahora mismo.

- Tú que pudiste estar un tiempo allí. ¿Cuál es la situación actual del Nàstic?

Es un tema complicado. Allí siempre ha habido mucho dinero. Este es el primer año totalmente saneado desde que bajaron de 1ª. La gente empezó la temporada pensando que harían un equipo para pasearse en 2aB y subir en un año a 2ª A y se han encontrado con que no todo es tan fácil. La directiva del Nàstic siempre ha sido un caos, sobre todo con el presidente, que siempre ha estado enfadado con una parte de la afición. Ahora lo que se pide desde allí es que tengan un poco más de paciencia con los entrenadores, como a Xavi Bartolo, que era un míster de lujo para los grana aunque hubiera malos resultados pero el entorno no le está ayudando nada al Nàstic.

- Cuéntamos cómo fueron las eliminatorias de Copa ante el Atlético de Madrid.

Yo no he podido jugar ni en el Calderón ni en el Metropolitano, me he lesionado la semana anterior las dos ocasiones. He tenido la suerte de jugar las dos idas en casa y al final es un premio, es cuando te sientes futbolista de verdad. En campos así te tratan increíble, más de 30.000 personas en el campo. Son cosas que se viven muy pocas veces en la vida y que no se olvidan.

Fuente: Judit Andreu / Ton ante David Villa en la eliminatoria de Copa que les enfrentó

EL LADO MÁS PERSONAL

- ¿Cuál es tu papel dentro del vestuario?

Sigo siendo el mismo que cuando llegué, con la misma ilusión, con las mismas ganas, intentando entrenar bien cada día. Soy un jugador que le gusta entrenar y creo que desde el primer día la gente me ha respetado, me he hecho respetar y ahora hace dos años que soy capitán del equipo y eso te da un nuevo ‘status’, la gente te reconoce nada más llegar y te tiene más respeto. De aquí a que se acabe, intentaré ayudar a la gente que sube y daré todo lo que necesiten de mí, fuera del campo y dentro.

- ¿Te ves mucho más tiempo aquí, jugando a fútbol? O tienes pensadas otras cosas para el día de mañana?

Tengo 29 años y, sinceramente, me veo bien. Físicamente me veo bien. Las lesiones que he tenido han sido por golpes, ninguna por desgaste. Y así hasta que me aguanten la cabeza y el físico.

- ¿Cual es la mayor diferencia entre 2ªB y 3ª?

Los jugadores tienen más nivel, por eso están ahí. Pero al final no deja de ser un fútbol duro. Están muy parejas, pero en 2ªB hay más calidad, se intenta jugar más rápido, físicamente es más fuerte, los campos son más buenos, los campos son mejores… en definitiva todo es más profesional.

- ¿Dónde hay más cambio? de 3ª a 2ªB o de 2ªB a 2ª?

De 2ªB a 2ª. Ahí los equipos juegan mucho más, el ritmo de balón es increíble. Sólo con los entrenamientos ves como se juega al primer toque, como va el balón de rápido. Cambia mucho.

- Cómo es el Ton fuera del fútbol?

Hace un año nació la segunda hija y llevamos unos años bastante entretenidos. Mi mujer trabaja de noche y yo me hago cargo por la noche y por la mañana de los pequeños y ahora estoy con ello a tope. Más cansado que cuando he trabajado en otras cosas. Tengo la suerte de poder vivir sólo del fútbol, ayudado por el sueldo de mi mujer, obviamente. Vivo al lado del campo, desde el comedor veo el área y la grada de los ‘Desperdicis’. Cuando jugué en L’Hospitalet decidimos que, jugase donde jugase, el campamento base, al lado del campo.

- Tienes tatuajes. ¿Qué significan?

El brazo izquierdo lo llevo todo tatuado con la familia, sobre todo mi madre, que murió cuando yo tenía 10 años. En la pierna, la letra de una canción que habla de mi hijo. Arriba llevo una leona que es mi hija y el último que llevo es Eric Cantona dando una patada a un aficionado, por tema político, por el momento histórico, creo que fue un gran gesto, pese al barullo y la sanción, pero el siempre expresó que le dio la patada a un fascista, a un neonazi y que es lo mejor que hizo en su vida. Uno de mis grupo favoritos hizo una canción sobre este tema y me lo tatué. Llevó uno en la pierna de cuando me lesioné, y otro de mi madre, que fue el primero de todos.

- ¿Qué relación tienen política y fútbol?

Tengo clarísimo que una cosa va ligada con la otra. No hay nada que no vaya ligado con la política. El fútbol, al final, debe ser un arma más para que la gente luche contra el fascismo, contra el racismo, contra toda la mierda que lo rodea, sobre todo, ahora mismo.

- ¿Te has expresado siempre libremente?

Yo siempre me he mojado. He recibido ‘hostias’ por todos lados, sobre todo por Twitter hoy en día. Me han dicho de todo, pero siempre he sido claro, soy antifascista y odio la derecha.

- ¿Cómo es el acuerdo Sant Andreu-Open Arms?

Es genial. Al principio todo fue muy secreto, el primer día que nos ponemos la camiseta de Open Arms fue en el Metropolitano, con todas la repercusión que ello conlleva, con las peleas de Open Arms con el Gobierno, imaginate…

Entró el ‘presi’ al vestuario con Óscar Campos y nos lo contaron. Yo, la verdad, lo vi genial. Cualquier detalle o tontería que puedas tener para ayudar a esta gente, creo que es bueno.

Al final, no hace falta ser político ni referente social para ser líder de opinión en cuanto a valores. Pocas figuras en el mundo del fútbol son tan claras y concisas como Ton Alcover. Quizá con más como él, el mundo del fútbol sería un poco mejor.

#UESantAndreu #NarcísSala #3adivisión #GrupoV

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