El Confesionario de Santi Triguero

Hacía más de un mes de la última vez que entrevistamos a un jugador del Grupo V de Tercera División. En esa ocasión, fue Antonio Pelegrín el que nos abrió las puertas de su Terrassa FC. Y, curiosamente, pasamos de hablar del segundo clasificado de la liga -empezando por arriba- a conocer una de las columnas vertebrales del segundo clasificado -empezando por abajo-.

En nuestro 11º capítulo de #TiempoDeEntrevistas, visitamos al CF Igualada, una de las cenicientas del curso por su inesperado ascenso y, al mismo tiempo, el único representante de L’Anoia en Tercera División.

Con 43 años y el fútbol más que aprobado, Santi Triguero sigue buscando objetivos que cumplir y barreras que derribar. Como aquel niño que seguía yendo a subir nota pese a tener la matrícula de honor desde hacía tiempo. Santi no se cansa. Santi no se aburre. Santi no se quiere despegar de esa adicción a la que lleva enganchada desde hace más de 25 años. ¿Pero podrá superar El Confesionario tras tantas y tantas historias de barro? Vamos a verlo. ¡Dentro Santi Triguero!



EL CONFESIONARIO

Mejor estadio en el el que has jugado.

Camp Nou. Os lo tengo que decir, es así. Otro que también recuerdo con mucha ilusión es La Rosaleda. Hace 4 años jugué un Play off de ascenso a 2a B con el Vilafranca contra el Málaga B. En el partido de ida quedamos 0-0 y tenemos para meterles un 2-0 clarísimo. Ellos jugaban en la Ciudad Deportiva, pero se cagan y abren La Rosaleda y entrada gratis. Más de 5.000 personas. 0-0 al descanso. Y en la segunda mitad, los teníamos controlados. Pero nos hacen el 1-0 y ya con nosotros yendo a tumba abierta, En Nesyri, ahora del Sevilla, creo que hace el 2-0. Tengo la camiseta de Ontiveros en casa. Pero yo no se la pude dar. ¡Porque en el Vilafranca solo nos daban una!

FUENTE: lapreviafcv / Santi Triguero tras caer eliminado con el FC Vilafranca en La Rosaleda


Con Catalunya sí que me dieron dos el día que jugué en el Camp Nou, una me la quedé y la otra la intercambié con Banega. Messi la cambia con Piqué porque tiene un compromiso... se lo comenté a Piqué, porque él podía conseguir una de Messi cada fin de semana -acababa de fichar por el Barça-, y me dijo que era un compromiso especial porque era de Argentina. Eso sí, me lo compensó con unas botas suyas firmadas. ¡Se comportó!

Aquí en Catalunya, me gustan el campo del Palamós, el del Lleida, el del Nástic, la Nova Creu Alta, Montilivi... pero en plan estadio, el Camp Nou y La Rosaleda.


Mejor jugador con el que has compartido vestuario.

Pues si te digo la verdad, el chico que a mí me ha parecido más bueno de todos los que he visto jugar a mi lado, fue un mediocentro del Vilanova que se llamaba Juanje. Ahora es entrenador con Pirri, ex jugador de Vilassar y Sabadell.

A nivel de portero, Alberto García. Es un porterazo. Pero no sé deciros. 25 años a 20 jugadores por temporada...multiplica. Es una burrada.

El que ha llegado más arriba como compañero, Marc Sellares, Víctor Curto, Alberto García, Joan Castillo...


Mejor jugador al que te has enfrentado.

Al mejor al que me he enfrentado, Messi. Claro, es que es así. Y sin contar a Messi, Busquets. Jugué contra Sergio Busquets que, para mi, es un pedazo de futbolista. Granell, Felipe Sanchón...La Tercera División de antes no tiene nada que ver con la de ahora. En cuanto a jugadores de Tercera, diría alguno del Barça B. Tenía jugadores que ahora han jugado casi todos en Primera División y en Champions. Como curiosidad, Busquets ese año no era titular en el Barça B y pasa de no ser titular a que Guardiola lo suba al primer equipo y jugar la Champions. También gana la Eurocopa con la Selección Española. Todo en un año, de ser suplente en Tercera a ganar el triplete y la Eurocopa con Luis Aragonés. Para que veáis como es el fútbol. Nosotros aquí con el Vilanova perdemos contra el Barça B 2-3 en el 94’ con gol de Pedro. Era un equipazo, pero también he jugado contra otros como Badalona, Llagostera, Reus, Gavà, Terrassa, Espanyol B, Girona… que también eran equipazos. Muchos jugadores han acabado en lo alto. El mismo Granell, era un jugador de Tercera como yo en ese momento. ¿Qué “suerte” tuvo él? Con todo el cariño, que lo conozco, es el hecho de que estuvo en un equipo al que yo llamo ascensor. Ha tenido la suerte de tener un equipo que ascendió de Tercera a Segunda B, de Segunda B a Segunda, lo han ido renovando, ha dado el nivel y ha llegado a Primera. En Tercera hay jugadores que podrían haber jugado en Primera y no lo han hecho, muchos de ellos. Yo he tenido ofertas muy buenas, de equipos como el Girona, el Sabadell, del Badalona o del Gavà; pero siempre he priorizado estudios y trabajo, por la forma en que me han educado. Entonces cuando yo tenía que fichar por estos equipos, conllevaba que tenía que dejar mi trabajo, porque al ser semiprofesionales entrenaban a las 4 de la tarde o a las 11 de la mañana y yo trabajo en un colegio.


Mejor momento de tu carrera.

La sensación de hacer un gol no te la quita nadie. Es espectacular el chute de adrenalina que te da. Si además lo haces metiendo el gol que te da la victoria en un Playoff, ya es la ostia. Me pasó con el Vilanova.

Eso por un lado, por el otro, el sueño de jugar en el Camp Nou, con tu selección, con tu país, porque para mí o es, y contra Argentina, una de las mejores selecciones del mundo...fue único. El momento de salir al campo fue brutal. Me cambiaron por Jonatan Soriano.


Y ahora el peor momento.

Como futbolista hay dos. Las lesiones, porque ese entorno del fútbol que está en las buenas, cuando tienes una lesión, pasas a ser una colilla. También hay que decir que ahí te das cuenta quiénes son los que te llaman para saber de ti. Son muy pocos. Pero valen la pena.

Y el segundo, las decepciones que te llevas de gente que te piensas que son buena gente. Te das cuenta de que a la hora de la verdad no hacen lo que tú te pensabas que harían. El fútbol acaba poniendo a cada uno en su sitio. Yo siempre he ido de cara. Soy una persona honrada, por eso estas cosas siempre me han dolido.


Objetivos antes de colgar las botas.

Hombre, este año salvar al Igualada, o al menos ayudar a la salvación del equipo. Mi objetivo, al final, siempre es pasármelo bien y meter el máximo nombre de goles posibles y esto, al final, repercute directamente en que el Igualada saque provecho. Sobre todo pasármelo bien. El día que no me lo pase bien, dejaré el fútbol.

No me pongo un objetivo numérico de cara a final de temporada. Soy ambicioso, pero prefiero no pensar en un número. Me enfado si no marco. Si perdemos más. Si ganamos menos.


Ahora que dices que lo dejaras cuando no te lo pases bien. ¿Qué tienes pensado hacer a corto plazo?

Tengo contrato hasta junio. Yo soy como uno de esos coches que tienen más de 25 años, paso la ITV cada 2x3. Cuando llega junio me pregunto si vale la pena y decido. Cuesta mucho aguantar a mi edad. Cuesta mucho.

Ahora mismo, no tengo ni idea de lo que voy a hacer el año que viene. Lo que tengo claro es que si decido jugar, tiene que ser en alguno que me motive y en el que me lo pase bien. No descarto acabar retirándome en alguna categoría muy baja con amigos o por el simple hecho de jugar y seguir marcando. Pero me tengo que cuidar eh, me tengo que cuidar.

El día que decida dejar el fútbol quiero pasar a la vertiente técnica. Desde los 16 años entreno en fútbol base, nunca he dejado de hacerlo. Lo hago como hobby, porque me gusta. Ahora tengo el nivel 1, 2 y 3 de entrenador y mi intención cuando me retire es coger algún equipo amateur o entrar dentro del cuerpo técnico de algún equipo que me quiera. Yo creo que puedo transmitir. Porque al final, los mejores son los que saben transmitir. Evidentemente, también se tiene que saber de fútbol, pero hay gente que sabe mucho pero no transmite. Y estos no tiran. Yo, al menos, quiero probarlo. Además, cuando empiece de entrenador, será Santi Triguero año 0. Tengo la ventaja que muchos otros entrenadores no tienen, que son mis años de experiencia en estas categorías. Porque la teoría, en el curso de entrenador, es muy bonita, pero la práctica… Experiencia tengo, como gestor de vestuarios, capitán de varios equipos, ‘marrones’ con compañeros, con directivos... no sería nada nuevo para mí.


¿Cuál es el entrenador más influyente que has tenido en tu carrera?

Llevo 25 años jugando, con una media de un entrenador por temporada, más los que han echado durante el curso, yo igual he tenido 35-40 entrenadores por temporada. Siempre hay alguno que se te queda. Yo siempre he dicho que el fútbol es un circo, la ley del más fuerte. Hay jugadores, entrenadores y directivos que crees que son tus amigos pero cuando te tienen que dar la patada, te la dan. El fútbol es cruel. Pero por otro lado, te das cuenta que también hay gente que vale la pena. Que a la hora de la verdad, dan la cara por ti. Y hay muy poca gente honrada que sea capaz de jugarse su figura por un compañero de profesión. Pues bien, una de estas personas es Creixell. A nivel de entrenadores, yo destacaría a Eloy porque es el que confía en mí cuando debutó como amateur, a Creixell, a Manel Moya y a Santi Palanca. Estos serían los que de alguna manera me han marcado más. Y no solo a nivel futbolístico eh, también a nivel personal. A nivel futbolístico es distinto, porque cada maestrillo tiene su librillo, de todos he aprendido, haría cosas de todos pero también no haría cosas de todos.

Como os digo, sé que acabaré entrenando y también sé que cogeré cositas de todos y de ninguno, pero Creixell, en este caso, es una excepción. Un tío que ha entrenado treinta años seguidos, alguna cosa buena tiene que tener, porque sino duras tres telediarios. Sant Andreu, Badalona, Gavà, Mataró, Gramanet...los mejores equipos de Catalunya en Segunda División B y Tercera División. Su mayor virtud, que siempre va de cara, lo ha demostrado para todo, tanto bueno como malo. No busca excusas. Ni para echarte ni para ficharte. Y siempre me ha llamado para irme con él. Es alguien especial.

FUENTE: Santi Triguero / Santi en el Sitges con Jaume Creixell (abajo a la derecha ) como entrenador


Y el otro es Manel Moya, con quién hago el trampolín a Tercera División. En el primer Play off con el Vilanova, que perdemos contra el Lorca. Aquí es donde me doy cuenta que me estoy haciendo jugador de Tercera. Confía en mí. Y por último, Santi Palanca, más que nada, porque fue entrenador mío durante cinco o seis años, fue jugador de Primera División y ahora es directivo del Nástic. Es un tío de fútbol que sabe transmitir. Un tío vivo que sabía qué pedirnos y cómo leer todas las situaciones.


El mejor partido tuyo que recuerdes.

Sí, sí. Es difícil decidirse y más aún con la de partidos que llevo yo detrás. Al final, somos personas y nos dejamos llevar por lo sentimental. Del Sant Andreu recuerdo muchos partidos en los que vibré muchísimo. Con el Vilafranca, el último partido de liga ante el Cerdanyola. Si ganábamos nos metíamos en Play off, pero el empate le valía a la Montanyesa para dejarnos fuera a nosotros. Al final, ganamos 0-3 en Les Fontetes con dos goles míos para abrir la lata. Para mí aquel partido fue muy emocionante porque mi familia materna es de Vilafranca.

Con el Vilanova también he tenido muchos buenos. Uno de ellos, en Sant Boi, aún sin césped y ante 3.000 aficionados. Jugábamos ante el Ciudad Cooperativa y si ganábamos subíamos a Preferente después de 28 años. Ese día hago hat-trick y ganamos 0-6. Fue espectacular. Incluso hicimos rúa en Vilanova. Algo brutal.

También hubo otro Play off a 2aB, esta vez en semifinales con Vilanova. Jugábamos contra el Santa Eulalia de Ibiza. Nadie daba un duro por nosotros. En la ida ganamos aquí 2-1 con dos goles míos y a la vuelta ganamos 0-2 allí y metí otro. No sé, hay muchos especiales. Incluso algunos dónde no vi portería. Por ejemplo, un Gavà-Vilanova, que perdemos 3-2, que marco un gol pero hago un partidazo. No me preguntéis por qué, pero lo recuerdo mucho. Al final, he jugado tantos que no sé.


Supersticiones, ¿tienes?

Sí, tengo pero no muchas eh, que he tenido compañeros que eran unos manías de cojones. Tengo dos. Una, al empezar el partido. Entro con el pie derecho al campo y siempre el último de los once titulares. Si soy suplente, el último de los suplentes. La otra superstición es santiguarme tres veces justo al inicio de los partidos.


Es curioso...¿qué pasa si coincides con algún compañero que también quiere salir siempre el último? ¿Tiras de galones, no?

Sí, sí, en este caso tiro de galones (risas). Es una manía que he cogido a medida que crezco como futbolista. Al principio me decían lo que ahora les digo yo. “No, es que me apetece salir el último”. “Ya, pues ya saldrás cuando tengas 43 años” (risas). Es una manía que vas cogiendo temporada tras temporada, pero claro, si tuviera que coger todas las que voy viendo, igual me estoy media hora haciendo cosas antes de meterme en el partido.


¿Y tatuajes?

Cero. Igual soy el único del vestuario que no tengo. Si la mayoría son de otra generación, es gracioso. Yo me río de ellos y ellos de mí, porque tenemos cosas tan distintas…


¿Tu número favorito?

El 11. Porque antes no había dorsales fijos y jugaba de extremo izquierdo. Siempre lo llevaba. En Tercera hubo un tiempo que sí se hicieron fijos y con nombre. Y yo por veteranía ya cogía el 11. De hecho, en breves jugamos en el Narcís Sala entre semana, y ha contactado conmigo un aficionado del Sant Andreu porque quiere una camiseta mía con el 11. Como recuerdo. Me sorprendió mucho. Hay gente que me pide camisetas y claro, yo no tengo de sobras. Una de cada como mucho. A veces pido al club que me hagan precio por unas cuantas y cumplo con lo que me piden. Es bonito.

Ahora en Tercera, puedes llevarlo fijo o no. El Igualada lo lleva fijo. Cuando llegué, ya con la temporada empezada, había alguien que ya llevaba el 11, y evidentemente no lo pedí. Y de los que sobraban, me quedé con el 14, porque mis dos hijos nacieron en un día 14. Y además, Henry y Johan Cruyff, lo llevaban. Me motiva.


Y la pregunta, ya para cerrar, del millón. ¿El sueldo más alto que has llegado a cobrar como futbolista?

Uf, eso no os lo puedo decir (risas). Os puedo decir que he cobrado en Tercera División lo que, ahora, equipos grandes de 2a B no pagan. Hubo una época, coincidiendo con el 'boom' de la construcción, que muchos directivos eran constructores y eso generaba mucho dinero. Por eso muchas veces he optado por quedarme aquí cerca. Porque ir a otras comunidades, incluso en divisiones superiores, no me compensaba. Era otra Tercera División. En el Sant Andreu, por ejemplo, tenía sueldo fijo, prima por goles, prima por partidos y prima por ascenso. Y lo conseguimos todo... Os haré la pregunta al revés. Decidme vosotros qué cantidad creéis que se cobraba en aquella época.

De sueldo… ¿entre 3.000€ y 4.000€?

Algo así. Sí. Ha cambiado mucho todo.


SABÍAS QUÉ

Santi nos explica que no hace mucho se encontró a un tío que estuvo siete años en el Nástic y con el que compartió vestuario allí, Quique García. Jugó en Primera División. Iba conduciendo un camión de PROSEGUR porque se había tenido que sacar un curso de Guardia de Seguridad; no podía vivir del fútbol ya.

“Él cobraba muchísimo más de lo que he cobrado yo nunca. Pero claro, esa vida, ¿cuánto tiempo la tienes? Y ¿a qué nivel la vives?” nos decía Santi.

Cuando Santi estuvo en el Nástic, tenía una buena ficha. La gente ya se compraba móviles caros e iba en coche a entrenar. Santi no tenía coche y le dijo a su padre que se quería comprar un Golf. Su padre le invitó a hablarlo, pero Santi le dijo que era su dinero y que se lo podía permitir. Él le contestó que la luz, el gas, el agua, la comida, la ropa y la universidad, eso era lo que valía el Golf. Que empezara por aquí si quería comprarse un Golf. Y no se lo compró. Le hizo caso y no se lo compró. Ahí empezó todo. Ahí nació la historia de un joven que se ha acabado convirtiendo en un referente del fútbol catalán -dentro y fuera del terreno de juego-. Desde lo más bajo. Y hasta dónde él ha querido. Al final, con figuras como la de Santi Triguero, te das cuenta que en el barro, los héroes también existen.


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Entrevista y edición de Joel Gadea, Marc Marín y Adrià León

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