• Daniel Godoy Rambla

Hay 'casus belli', hay guerra

El Terrassa dio un paso de gigante el domingo en el Municipal del carrer Girona para luchar por el liderato del grupo V de Tercera. El Granollers volvió a ver como se le escapaban tres puntos vitales en la lucha por el playoff. Restan quince jornadas de liga, un mundo

FUENTE: @juanmamedina_ / Max Llovera y Yaya Sidibe luchan un balón


Minuto sesenta de partido. Ricky Alcántara levanta los brazos y espolea a la grada para que empuje al equipo: “Va, c******, que no se us escolta”. El capitán del Granollers está viendo como el equipo de sus amores es incapaz de superar la muralla defensiva del Terrassa. Impotencia, frustración y, sobre todo, incredulidad. Porque los de Jose Solivelles llevan la batuta del partido, proponen, tienen un estilo reconocible; pero los resultados no llegan, una jornada más. En la Feixa Llarga se sobreponen al golpe inicial de l’Hospitalet (del 1-0 al 1-2 en 25’), pero Salinas vuelve a hacer sangre en el 81’. En el Narcís Sala, ‘Muñi’ adelanta al equipo en la segunda mitad, pero Josu vuelve a martillear a los blanquiazules en el 81’. En el Nou Sardenya, Pastells -un ex de la casa- lo vuelve a hacer todo más complicado desde el 9’ de partido (pese a que media hora después sería expulsado), y lo remata Jordi Cano en el segundo acto. Y, en el Municipal del carrer Girona, llega la hora de la verdad; de coger el mapa, la brújula y encontrar el itinerario para llegar a Roma lo antes posible.

FUENTE: @TerrassaFC / 'Coro' adelantó a los egarenses en el 4' con una auténtica obra maestra


La brújula, el domingo, la decidió coger Ricky, pero se volvió a encontrar con una pared que le impediría el paso: genialidad de ‘Coro’ en el 4’. “Detallitos”, como decía Sergio Fernández tras acabar el encuentro. El gol del ‘10’ de Xavi Molist llegó en una jugada casi indefendible. Desde la banda izquierda, con su pierna hábil, se inventó un centro o disparo (solo lo sabe él) que se coló en la portería de Sergio Fernández por el ángulo. Llegar y besar el santo. O besarse a sí mismo, más bien -qué 34 años del de Vilassar de Mar-. De nuevo, a los de Jose Solivelles les tocó remar desde el principio ante el equipo menos goleado de la liga.


Factor campo estéril

Esta vez, eso sí, jugaban en casa; pero la realidad es cruda. Era un día de banderas, de camisetas blanquiazules, de gargantas ardientes, de cuerdas vocales privilegiadas, de sentimiento. Y, como evidenciaron los gestos de Ricky, los jugadores echaron de menos a ese jugador número doce en la grada. No es excusa, dirán, pero es que el Terrassa lo tuvo durante casi todo el partido. Solo hizo falta ver cómo, tras finalizar el encuentro, jugadores y afición celebraron el triunfo. Era un día de playoff y la afición estuvo de suspenso. Y es que hay que saber valorar la temporada que está haciendo el Granollers de la mano de Jose Solivelles. Hace dos años, en la 17/18, el decano del Vallés Oriental queda 17º en la tabla del grupo V de Tercera -Solivelles llega en diciembre de 2017-. El año pasado, décimo. Y, como ya explicó Pau Darbra en la entrevista concedida a Tiempo de Descuento en diciembre del año pasado, el objetivo del equipo al empezar la temporada era conseguir la permanencia. Evidentemente, viendo el rendimiento, el uno por uno de la plantilla y la posición en la tabla, la mentalidad cambia; se mira hacia cotas más altas. El aficionado que se ha sentado durante estos dos años (etapa Solivelles) en el Municipal del carrer Girona se ha reconocido mirándose al espejo. Ha visto a un equipo con un estilo, unas ideas y una forma de ver el fútbol que le ha llevado a -ahora mismo- estar luchando por las plazas de promoción a 2aB. Puede ser historia.

FUENTE: @tdedescuento90 / Paso de gigante del Terrassa en el Municipal del carrer Girona


Un quiero y no puedo

Los egarenses empezaron mucho mejor el partido, ayudados por el impulso que les dio el tempranero gol de ‘Coro’ en el 4’. El Granollers no tardó en hacerse amo y señor, con el estilo que le define: mucho toque, presión intensa cuando Ortega iniciaba jugada y mucho juego por bandas (Guillem Pujol, un ‘coco’ por banda izquierda). Volvió a faltar la misma clarividencia en los metros finales que contra el Banyoles hasta el gol de Darbra antes del descanso. Ricky Alcántara se adueñaba del centro del campo, pero no conseguía trazar ese pase definitivo que fustigara al rival. Las aperturas constantes a banda para insistir en los centros laterales tampoco tenían demasiado éxito. Pelegrín y Carlos consiguieron anular completamente a Albert Ruiz durante casi todo el partido. Pocos centros llegaron a buen puerto, como contra el Europa.


En el segundo acto, las fuerzas se igualaron bastante. Los primeros minutos sirvieron para que Sergio y Ortega se lucieran en ambas áreas. Intercambio de ocasiones sin éxito; se mantenía el 0-1 en el marcador. Después, nuevo arranque de los de Jose Solivelles en busca del empate. En el 60’ un centro de Diego Garzón desde el costado derecho llegaba manso a Guillem para empalar el balón hacia portería. Se volvía a encontrar con Ortega. Lo intentaba también Darbra desde fuera del área, pero el domingo no le tocó vestirse de héroe. Un quiero y no puedo; el Granollers planteó mejor el partido, pero cuando la dinámica es negativa la balanza siempre se decanta hacia el mismo lado. El Terrassa se llevó los tres puntos del Municipal del carrer Girona y, prácticamente, elimina a un rival más en la lucha por el liderato del grupo V de Tercera. Después del empate de l’Hospitalet contra el Sants -nuevo farolillo rojo-, los de Xavi Molist son colíderes, empatados a 47 puntos con los de Jonathan Risueño.

FUENTE: @tdedescuento90 / Jugadores extenuados después de que el árbitro decretara el final del partido


El Granollers, por su parte, ha podido mantener la sexta plaza en la tabla clasificatoria y, tras el empate del Europa en Vilassar, se pone a cuatro puntos de la cuarta plaza (un punto más que la jornada anterior). El domingo que viene, a las 12:00h, los de Jose Solivelles vuelven a jugar en casa contra el Vilafranca, que ahora mismo empata a puntos (37) con los del Vallés Oriental. Queda mucha tela por cortar: 15 jornadas, 42 puntos en juego (sin contar los +3 de Reus). El Granollers, en 2020, ha perdido batallas (Hospitalet, Sant Andreu, Europa y Terrassa), pero ni mucho menos ha perdido la guerra.


El Terrassa se llevó el gato al agua en el Municipal del carrer Girona, pero las guerras se ganan el último día, como en Troya. ‘Coro’ robó el mapa que tenía Darbra para llegar a Roma, y el Granollers quiere recuperarlo. El Terrassa está en Troya, el Granollers, en la puerta. Hay 'casus belli', hay guerra: hay playoff.

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