Los Cano no compartieron sangre en Les Fontetes

Duelo apasionante el que se vivió el domingo pasado en el estadio de Les Fontetes, entre el Cerdanyola y el Europa. Un choque que dejó muchas cosas para analizar y que, como siempre, Tiempo de Descuento te cuenta al detalle.

FUENTE: @tdedescuento90 / Se disputaba el encuentro en Les Fontetes de Cerdanyola


Los hermanos Cano

Es cierto que no tuvimos el placer de ver a los tres hermanos en juego, pero sí tuvimos la fortuna de poder ver a dos de ellos. No es necesario, ni mucho menos, que Jordi haga dos goles de tanta categoría, ni que Àlex defienda con semejante solidez y firmeza durante todo el encuentro, como para que podamos afirmar que el apellido Cano va acompañado de tanta jerarquía. Del lado local, se encontraba Carlos. Aunque esta vez lo haya tenido que ver desde fuera ya que se encuentra lesionado, ha dejado claro una vez más que la familia es la familia y el oficio es el oficio.


Al igual que durante toda la temporada, Jordi y Àlex dieron una exhibición de muy buen fútbol. Jordi, por su parte, tuvo esporádicas ocasiones pero a su vez fue de lo más determinante del partido. A través de sus dos goles, el Europa pudo soñar, pero esta vez no fue suficiente. Àlex, en cambio, tuvo que participar mucho más, ya que el equipo visitante comenzó con dificultades, pero a pesar de los tres goles encajados, se podría considerar un gran partido del marcador central. Un jugador simple, con firmeza y potencia en sus correspondientes labores.


Sin duda, para todo aquel que aún no los haya podido conocer, estamos hablando de tres hermanos de gran trayectoria, de grandísima jerarquía en cada uno de sus puestos, y lo más importante, de gran profesionalidad y ética en el deporte. Tres personajes que muestran un gran ejemplo de solvencia y buena actitud.

FUENTE: @tdedescuento90 / Los hermanos Cano en el post partido


Un partido no apto para cardíacos

Desde un enfoque realista, ni el más optimista de los locales podía llegar a imaginar que en tan sólo siete minutos de partido, el Cerdanyola le estaría ganando el partido por dos goles a cero a uno de los equipos de mejor presente en este grupo 5 de Tercera división. Este dato nos permite afirmar que, en muchas ocasiones, el fútbol se remite a la dinámica de lo impensado. Además, muestra nuevamente lo equiparada que está y la dificultad que presenta esta categoría.


El conjunto visitante, a pesar de contar con un gran grupo de aficionados que acompañaba y que se hizo notar durante todo el encuentro, mostraba una cara poco habitual, algo aturdido y sin encontrar el rumbo del partido.

Es aquí donde los dirigidos por Toni Carillo pretendían, con las debilidades que presentaba el rival junto con el resultado parcial, adueñarse del protagonismo y el guion del encuentro. Sin embargo, esto no resultaría tan sencillo. Con el transcurrir de los minutos, el Europa comenzaba a reaccionar intentando asentarse en el partido, demostrando por qué es uno de los aspirantes al ascenso a Segunda División B.


Faltando poco para el cierre de la primera etapa, apareció el que suele hacerlo en lo que va de temporada. El pichichi Jordi Cano descontó con un gran gol y así el partido se iba al descanso con ventaja mínima en el marcador. La sensación comenzaba a ser otra.


Un final electrizante

En la segunda mitad, la igualdad en el juego era evidente. El equipo local no era capaz de frenar el alto nivel del Europa y cada vez se acercaba más el empate. Faltando menos de diez minutos para la conclusión del encuentro, vuelve a aparecer Jordi Cano y, con un golazo pone las tablas en el marcador. Caras de desilusión se veían en los jugadores e hinchas locales, ya que de una ventaja considerable y cómoda que se había obtenido en los primeros minutos del partido, se pasaba a perder dos puntos a falta de poco para el final.


Pero no todo estaba dicho en Les Fontetes. A los 85 minutos de partidos, tras una gran jugada por el lado izquierdo y un centro al área, Alex Torres encuentra una pelota que le llovió y de cabeza ponía el 3 a 2 final. Euforia en las gradas y en el campo. Con alma y vida el Cerdanyola conseguía un gran triunfo ante un rival de gran jerarquía.


El equipo local, apretando los dientes hasta el final, demostraba así su gran espíritu de lucha. Mucho más que tres puntos. Lo del domingo fue para el Cerdanyola, un gran motivo para creer en ellos mismos como equipo, aclarando a todos que es capaz de medirse ante los de alto nivel. Ahora se viene el Terrassa, otro hueso duro.

FUENTE: @cerdanyolafc / Los jugadores del Cerdanyola celebrando la victoria


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